Por negarse a pagar vacuna torturaron y mataron a dueño de una bodega en Coche: Dejó 5 hijos huérfanos

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El cadáver de Oswaldo Bassa Guerrero, de 47 años de edad, fue encontrado enterrado en una zona boscosa del sector El Bosque, barrio Divino Niño, parroquia Coche del municipio Libertador.

El cuerpo semi-d3snud0 se encontraba en estado de descomposición y con signos de tortura, precisó RunRunes.

3 días antes de que su cadáver fuera encontrado, Bassa Guerrero fue secuestrado por un grupo de hombres la noche del pasado 15-Marzo en El Bosque.

Mientras el hermano de la víctima retiraba el cuerpo el 21-Marzo en la morgue de Bello Monte, denunció que a Bassa Guerrero lo asesinaron “por negarse a pagar una vacuna”.

Relató que su hermano trabajaba desde hace 16 años en Supra Caracas, empresa que presta servicio de aseo urbano en el municipio Libertador.

“Tenía tres períodos de vacaciones vencidos y los tomó. Mientras tanto, montó una pequeña bodeguita que atendía en el tiempo libre, para mejorar sus ingresos”, notificó.

A partir de ese momento, su hermano presuntamente era extorsionado por un grupo de delincuentes que reside en la comunidad, a quienes debía “pagar vacuna” en efectivo y algunas veces con mercancía para que le permitieran trabajar en el sector.

Habitantes de la zona señalaron que, hace algunos días, Bassa Guerrero mantuvo una discusión “muy acalorada”, supuestamente, con una vocera del Consejo Comunal de la zona popular.

Al parecer, la víctima se había quejado de tener que “pagar vacuna”, lo que habría provocado incomodidad a la mujer que, en medio del altercado, amenazó con acusarlo con los supuestos extorsionadores.

Las primeras heridas visibles en el cuerpo eran de arma de fuego en los tobillos, por lo que presumen que sus victimarios lo hicieron correr y después le dispararon.

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En correspondencia con las pruebas forenses, Bassa Guerrero había sido golpeado, atado y tenía heridas de arma blanca y quemaduras. “Dejaron que se desangrara y prácticamente lo descuartizaron. Mi hermano fue torturado. No merecía morir así; ningún ser humano lo merece”, lamentó David Bassa.

Bassa Guerrero dejó en orfandad a 5 hijos, entre ellos 3 menores.